Nueva Tormenta Financiera Amenaza al Mundo

Nueva Tormenta Financiera Amenaza al Mundo

El pasado 3 de marzo la Reserva Federal recortaba la tasa de interés en medio punto porcentual. Este ha sido el mayor recorte desde que finalizó la crisis del 2008. En teoría, esta medida debería aminorar los altibajos generados por la crisis de salud que atraviesan varios países del mundo. Sin embargo, esta medida más que generar certeza, produjo dudas y desconcierto entre los inversionistas.

En Wall Street, la mayoría de los inversionistas se preguntaba, ¿Por qué la Reserva Federal actuaba de ese modo? ¿Qué sabía la Reserva Federal que no supieran los mercados? Este fin de semana advertimos el porqué de esta determinación de la Reserva Federal. El pasado 18 de febrero el tesoro de Estados Unidos sancionó a “Rosneft, Oil Company”, la petrolera rusa por operar dentro de Venezuela. Esto, sin duda, molestó a Moscú, que rápidamente busco la manera de devolver el golpe a Washington. Con la crisis de salud en China, la demanda de petróleo a nivel mundial se ha venido abajo. Situación que ha provocado un desplome en los precios del petróleo en las últimas semanas.

Con la finalidad de armonizar el precio del petróleo, los países de la OPEP deberían reducir su producción. Sin embargo, Rusia se negó a hacerlo. La razón de esta decisión la encontramos en el hecho de que en últimas fechas Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor de petróleo a nivel mundial. Logro que deriva de las innovaciones y adelantos tecnológicos en la exploración y explotación de petróleo.

Un desplome prolongado en los precios del petróleo puede sacar a algunas compañías estadounidenses, en general y a varias compañías texanas, en particular. La industria petrolera texana depende de varias compañías que operan gracias al dinero que fluye a través de Wall Street. Estas empresas tienen flujo limitados de efectivo, lo que las hace incapaces de sobrevivir a una guerra de precios.

Vladímir Putin optó por romper la alianza que había sostenido con Arabia Saudita. Una alianza, que por cierto, había permitido estabilidad en los precios del petróleo durante los últimos años. La negativa del Kremlin de reducir su producción de aceite de dinosaurio tomó por sorpresa a todo mundo.

Ante esa negativa, Arabia Saudita anunció el pasado 8 de marzo que ellos, no sólo, no reducirán su producción del petróleo, sino que lo aumentarán hasta llegar a los 10 millones de barriles por día a partir del próximo primero de abril. Además, ofrecerán descuentos en el precio del petróleo en Europa, Asia y América para poder ganar mercado.

En vista de esta situación, los precios del petróleo se venían abajo. El “West de Texas”, por ejemplo, caía en más de un 30%. Este ha sido uno de los mayores desplomes en los precios del petróleo desde la guerra del Golfo Pérsico.

Este lunes 9 fue un día negro en todos los mercados financieros del planeta. Desde Tokio, pasando por París y China, cruzando por Nueva York, los mercados se han hundido como no lo han hechos desde hace tiempo. El Dow Jones ha caído más de 2000 unidades en UNA JORNADA. El pánico fue de tal magnitud que hubo la necesidad de interrumpir las operaciones bursátiles durante 15 minutos. El Dow Jones quedó por debajo de las 24,000 unidades. Golpe duro si consideramos que apenas en febrero de este año, este índice superaba las 29,000 unidades.

La verdadera tragedia ocurrió en Italia. El principal índice bursátil de ese país llegó a caer más de un 11%. En Londres, Madrid, París y Frankfort, las caídas fueron alrededor de un 6%. Las principales compañías afectadas fueron las petroleras.

Frente a este desplome, el presidente Trump minimizó lo ocurrido. En su cuenta oficial de twitter afirmo que “esta caída en los precios del petróleo terminará beneficiando a todos los consumidores, al tener precios de gasolina mucho más accesibles”. Además de ello, culpó a Rusia, Arabia Saudita y a las noticias falsas de haber provocado este desplome. ¿Quién pierde por todo esto? Los principales perdedores son, obviamente, los países petroleros. Sin duda, estas pérdidas afectarán a las compañías petroleras estadounidenses, que como lo comentaba en líneas anteriores, se ha convertido en el principal país productor de aceite de dinosaurio.

No debemos perder de vista que Texas es uno de los principales socios comerciales de México. Si la economía de Texas es golpeada fuertemente, México también se verá afectado. Otro detalle que no debemos pasar por alto consiste en que muchas petroleras texanas deben mucho dinero a Wall Street. Si las pequeñas compañías petroleras quiebran, esto pasará factura tarde o temprano a Wall Street. Súmese a ello la crisis de salud por la que atraviesa el planeta, así que podemos hablar de una tormenta financiera perfecta. Si los pronósticos de los expertos se confirman, seguramente nos enfrentaremos a una crisis financiera mucho mayor que la del 2008. La devaluación del peso mexicano que se llegó a cotizar alrededor de las 22 unidades por dólar, es un reflejo de la incertidumbre global. En todo caso, los mexicanos deberíamos preocuparnos por las finanzas de Pemex y no tanto por el comportamiento del peso mexicano.

Más allá de la crisis, uno debe reconocer que ni gobiernos ni bancos centrales tienen margen de maniobra para salir de este enredo financiero. En el 2008 salimos de la crisis gracias a la emisión masiva de deuda. Hoy en día, una nueva emisión de deuda pública, es insostenible. Emitir más deuda no será posible si las tasas de interés entran en terreno negativo. Lo más sorprendente de todo esto, es que apenas en diciembre, los expertos, incluyendo, la revista The Economics, pronosticaban un desastre financiero para este año.

Ante ese escenario desolador lo que menos necesitamos es una disputa entre las potencias petroleras. Vladimir Putin ha aprovechado la crisis de salud por la que atraviesan algunos países para golpear con dureza al corazón petrolero de Estados Unidos. Donald Trump, sencillamente se ha quedado pasmado ante el último golpe de su homólogo ruso. En consecuencia, la preocupación de Washington no es regresar el golpe al Kremlin, sino buscar la manera de evitar la caída de su gigantesca pirámide de naipes sustentada sobre Wall Street.

POR LIC. FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ  
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS INTERNACIONALES.
COPARMEX METROPOLITANO.

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