Un Gran Confinamiento a Cambio de un Pequeño Respiro para el Planeta

Un Gran Confinamiento a Cambio de un Pequeño Respiro para el Planeta

¡Hola Amigos!

Si miramos al pasado, tal vez el mundo no había conseguido un respiro como el de los últimos meses. Nuestro lastimoso planeta ya estaba acostumbrado a ser objeto de un sinnúmero de explotaciones irracionales. Parecía que nada podía detener nuestra enorme maquinaria industrial, pero la pandemia, sin lugar a dudas, ha sido un freno económico e industrial que ha paralizado a prácticamente la mayoría de los países; sobre todo, los más afectados.

Según lo muestran las imágenes satelitales generadas en las últimas semanas, China y la India han disminuido considerablemente sus emisiones de gases con efecto invernadero. Este hecho no se había visto en décadas, de verdad, en décadas. Seguramente esta importante reducción de la contaminación no se habría conseguido ni siquiera con un plan implementado para ese fin. Sin embargo, un cambio como el experimentado en las últimas semanas podría generar efectos de diferente naturaleza, incluyendo a nuestro planeta.

La políticas de confinamiento iniciadas por la mayoría de los gobiernos han causado que prácticamente 5 mil millones de personas se queden en sus casas por más de dos meses. Esta suspensión de actividades ha generado efectos positivos para el planeta. Uno de ellos es que la tierra ha dejado de vibrar como lo hacía desde hace tiempo. Esto es consecuencia de la inactividad de labores de cerca de 5 mil millones de personas, sobre todo cuando se trata de obras de construcción, o de actividades que se realizan en la vía pública. Los expertos en sismología dicen que es bueno que el planeta experimente un descanso. Según ellos, es posible realizar estudios de la corteza terrestre para prevenir sismos en el futuro. Sin duda, el cambio más notable fue la reducción de emisiones de CO2. Estos gases se producen por la alta actividad de fábricas a lo largo y ancho del mundo. En este tema, los expertos nos dicen que hasta este momento, no es posible calcular con precisión los beneficios que la humanidad ha experimentado por la reducción de gases CO2.

Recuerden que hemos contaminado el planeta durante los últimos 150 años. Un paro de labores por más de dos meses es algo que el mundo nunca había experimentado. Este periodo de suspensión ni siquiera equivale al 0,1% del total del tiempo que hemos contaminado nuestro mundo. Es por eso que no es posible calcular los beneficios de la reducción de gases CO2. Los expertos dicen que habrá una reducción en el consumo de energía por efecto de la cuarentena. Esto significa que el consumo de energía se reducirá

entre un 5 y 7% a nivel mundial. Es un ahorro considerable, pues el 7% equivale al consumo de la India en un año. También debemos afirmar que este ahorro se debe preponderanmente a la suspensión de actividades de China, uno de los principales consumidores de energía en el mundo.

Estimados amigos, les platico que uno de los factores que propicia la contaminación es el uso de transporte terrestre. En realidad, la disminución de CO2 proviene de la disminución del uso del automóvil en general. El hecho de que actualmente no usemos el coche significa una reducción de la contaminación hasta en un 70%; si comparamos esa disminución con el mismo periodo del año pasado (junio 2019). Esta situación también ha beneficiado a la flora y la fauna, pues todos sabemos que desde marzo, muchos animales han reaparecido en diversas partes del mundo, incluyendo especies, que pensábamos, ya se habían extinguido, por ejemplo, el rinoceronte negro de África, o el lobo ibérico de España. En China, se ha decretado la suspensión de caza de diversos animales exóticos a causa de la aparición del COVID-19 en territorio chino. En ese país muchas especies de animales son objeto de una #CaceríaIrracional debido a que la dieta de los chinos es muy exótica e incluye animales como murciélagos y serpientes. Se especula que el coronavirus tuvo su origen en un murciélago, pero, amigos, eso es otra cosa. También hay un efecto negativo, ya que los animales en cautiverio que recibían alimento de la gente, ahora padecen problemas de hambruna. Es que muchos animales, bien o mal, están acostumbrados a los seres humanos.

Uno de los puntos más importantes es averiguar cómo el confinamiento ha influido sobre la capa de ozono. Desgraciadamente, estos días de guardar no tendrán un efecto positivo en la capa de ozono, y, si lo presenta, será mínimo. Se estima que una recuperación viable de este elemento podría verificarse hasta el año 2070, como estaba previsto antes de la cuarentena. No obstante, sí hubo cambios positivos en la calidad del aire.

En cuanto al dióxido de carbono que afecta la temperatura del planeta, las medidas de confinamiento tampoco van a influir directamente en la regulación de la temperatura global, ya que ésta ha estado subiendo a lo largo de mucho tiempo, así que una suspensión de algunas semanas es insuficiente para resarcir el daño ocasionado por los gases de efecto invernadero.

La industria alimentaria sigue operando, aunque no se han sacrificado tantos animales como ocurría antes de la cuarentena. El consumo de carne y leche, incluso, ha aumentado en las últimas semanas. Recuerden que las vacas liberan gases metano y este elemento tiene un efecto mucho más poderoso que el CO2 en el ambiente.

Los océanos han experimentado un descanso, pues ha disminuido la cantidad de turistas que visitan las playas, así que también ha disminuido notoriamente la cantidad de desperdicios y plásticos vertidos al mar y los océanos. Aproximadamente existen 50 millones de residuos de plásticos en el fondo de los océanos. Debemos reconocer que este tipo de contaminación, irremediablemente, regresará a la normalidad.

Estimados amigos, en conclusión, la cuarentena ha dejado algunos aportes muy significativos al medio ambiente, pero el grado de destrucción al que los humanos hemos sometido a la tierra es tan grande que aunque haya disminuido nuestras actividades laborales, tendrían que pasar muchas, pero muchas décadas para que situaciones parecidas a la cuarentena puedan sanar las grandes heridas que hemos dejado en el mundo. Es un problema muy grande que difícilmente podemos solucionar sin conciencia del enorme daño que le hemos causado a la naturaleza. Es entendible que el detrimento que hemos causado a nuestro hogar en cientos de años no se pueda resolver en un par de semanas.

¡Saludos cordiales!

Lic. María Eugenia Melo Valderrábano.
Vicepresidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales.
Coparmex Metropolitano.

Si te interesó lo que acabas de leer, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter, Google+ y puedes suscribirte AQUÍ a nuestro newsletter.

Atrévete a innovar