Cuando el infierno ardió en Kaiserslautern

Cuando el infierno ardió en Kaiserslautern

Un 28 de agosto de 1988, en la base militar estadounidense Ramstein, ubicada en Kaiserslautern, Alemania, se celebró la esperadísima exhibición aérea Flugtag 88. Era el verano de 1988, un día soleado, agradable, que invitaba a salir para disfrutar de un día en familia. Y qué mejor que acudir a la exhibición área Flugtag, ya que ese día el escuadrón de vuelo acrobático de la fuerza área italiana darían un espectáculo para el asombro de las aproximadamente 300 mil personas que acudieron a ese trágico evento.

El catálogo de ejecuciones incluía un “cardioide”, o sea, un corazón atravesado. Para los efectos de realizar este número, los aviones ejecutantes se dividen en tres grupos. Dos de ellos dibujan en el aire un corazón, mientras que un avión en solitario atraviesa justamente el centro del corazón.

Desgraciadamente, el avión a cargo de ejecutar la flecha que atraviesa el corazón, colisionó en el aire con una de las formaciones incendiándose inmediatamente en el aire para luego caer en tierra envistiendo varios coches para luego convertirse en una gigantesca bola de fuego que literalmente barrió con los puestos de comida y la gente que se encontraba en el lugar. El otro avión colisionado, se estrelló contra el helicóptero de emergencias. Y aunque el piloto de este segundo avión pudo abandonar el avión, su paracaídas no abrió en tiempo y murió al impactar con el suelo. Un tercer avión colisionado, parcialmente destrozado por la colisión, se desplomó sobre la pista principal.

El accidente ocurrió quince minutos antes de las cuatro de la tarde. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no dejaron pasar a los servicios de emergencia alemanes “hasta una hora y quince minutos” después de ocurrido el accidente. Ahí estaban las ambulancias alemanas en la puerta principal sin poder hacer nada para apoyar a los heridos del accidente. Cuando los servicios de emergencia finalmente lograron entrar, ya era demasiado tarde. Mucha gente pudo ser rescatada con vida de haber recibido atención de manera anticipada. Aquello, obviamente, originó una batalla legal de grandes dimensiones, pues resulta que un grupo de aviones italianos colisionaron en una base militar estadounidense con sede en Alemania. Una controversia legal de grandes consecuencias tomando en cuenta las funciones de estrategia militar que Estados Unidos y la OTAN practican en Kaiserslautern. Situación que resulta agravada por la muerte de 70 civiles y 1500 heridos en una base militar de Estados Unidos en territorio extranjero. Finalmente, los sobrevivientes de las víctimas y familiares de los heridos fueron indemnizados, luego de años de juicios duros y complicados.

No debemos olvidar los efectos políticos que originó este accidente, ya que en aquel tiempo, aún existían las dos Alemanias (RFA y RDA). Políticos de izquierda y simpatizantes con el bloque oriental criticaron fuertemente la mala gestión y la falta de previsiones de las autoridades occidentales que originaron el fatal accidente. Críticas que se dirigían contra Estados Unidos y Alemania, principalmente.

Como era de esperarse, el parlamento alemán prohibió las exhibiciones aéreas. No obstante, en Alemania se han practicado varias exhibiciones aéreas después de agosto de 1988. Se formó una comisión parlamentaria cuya función consistía en investigar la verdad de lo ocurrido en la base militar de Ramstein. Pero los miembros de ese Órgano Colegiado se dividió en dos grupos prácticamente irreconciliables. Los socialdemócratas, por un lado y, por otro lado, los demócratas y liberales. Finalmente, se entregaron dos informes. Uno afirmaba que la tragedia era evitable; mientras que otro llegaba a la conclusión de que el piloto del avión que cayó sobre la gente había quedado inconsciente creando el accidente sin intención alguna.

En realidad, no es el único evento relacionado con la base militar estadounidense Ramstein que ha causado graves daños en Alemania y otras partes del mundo. Cientos de aviones de Estados Unidos y la OTAN ejecutan maniobras desde las seis o siete de la mañana hasta las dos o tres de la madrugada del día siguiente. El ruido que generan esos aviones es literalmente insoportable para los vecinos de Kaiserslautern cuyo sistema nervioso ha sido destrozado. La emisión de las toneladas de tóxicos que emiten los aviones, también ha causado serios daños al ambiente.

Es que la posición geográfica de Alemania resulta estratégica para Estados Unidos, pues siendo Alemania un país centro-europeo, cualquier operación estratégica en Europa o el Medio Oriente se puede realizar exitosamente. Además de los accidentes, la base militar Ramstein ha sido el centro de operaciones militares dirigidas a países como Siria o Yemen.

En el 2015, por ejemplo, un sinnúmero de manifestantes inundaron los alrededores de la base militar debido a las protestas contra los ataques con drones dirigidos a objetivos civiles en Yemen que causaron la muerte de muchas personas inocentes. Otro tanto podemos decir de ataques en regiones como Medio Oriente y de África.

Las protestas ciudadanas que iniciaron desde los años 80 del siglo XX han sido la única forma en que los habitantes de Kaiserslautern expresan su rechazo categórico a todo lo que ocurre alrededor de Ramstein. Sin embargo, se trata de protestas desoídas por el estado federado de Renania-Palatinado y, obviamente, por Estados Unidos.

En suma, Ramstein, es un complejo militar americano de cientos que hay a lo largo y ancho de Europa, incluyendo países orientales cuyas fronteras constituyen un cerco contra el enemigo preferido de Occidente: la Federación Rusa. Los intereses que mantienen esas bases militares en el Viejo Continente parece que no tienen fin. Cientos de millones de dólares se invierten en operaciones militares que francamente no conducen a ningún fin benéfico para la humanidad, ni siquiera para la seguridad de los países, en este caso, los países europeos.

Por último, sirvan las presentes líneas para saludar a mis amigos que viven en Kaiserslautern, que no desisten en sus protestas legítimas para rescatar la integridad del medio ambiente, su salud y el respeto a la vida de los demás. Espero que algún día sus voces reciban la respuesta que esperan desde hace 40 años.

Por Lic. Francisco Javier Rodríguez 
Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales Coparmex Metropolitano.

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