La Guerra de Secesión de Estados Unidos, versión 2020. Nunca Digan Nunca.

La Guerra de Secesión de Estados Unidos, versión 2020. Nunca Digan Nunca.

A finales del año pasado publicamos un artículo relativo a las protestas sociales que tenían lugar en distintos países latinoamericanos debido a la incapacidad de los gobiernos de resolver los problemas de sus pueblos. En ese entonces especulábamos sobre la posibilidad de que un estallido social llegara a las puertas de la Casa Blanca, pues la situación en ese tiempo así lo presagiaba.

Igualmente, hace unas semanas publicamos otro artículo en cuanto a los posibles escenarios que pudieran verificarse en la elección presidencial norteamericana prevista para noviembre de este año, así como las ventajas y desventajas que Donald Trump debería ponderar para sacar adelante su reelección.

Los hechos ocurridos en Minnesota el pasado 25 de mayo, definitivamente cambian cualquier escenario previsto para la elección de Donald Trump. Según el estado actual, una protesta en las puertas de la Casa Blanca ya no es una especulación como lo escribimos hace un par de meses. Es una realidad. De ahí el título de las presentes líneas: Nunca digan nunca.

En efecto, el asesinato de George Floyd fue el motivo que terminó por perfeccionar el estado idóneo para iniciar una insurgencia en el país del Tío Sam. Paradójicamente, en el mes de enero la popularidad de Donald Trump, en su carácter de candidato presidencial, TODAVÌA estaba a la alza. En ese momento, la reelección era un hecho consumado.

En febrero pasado fuimos testigos de toda una logística electoral del partido demócrata para perfilar a su mejor candidato. Primero, Bernie Sanders quedaba fuera de la jugada; luego, nos enteramos que Joe Biden ganaba la nominación del Partido Demócrata para la elección de este año. Lo que ocurrió después, ya todos los sabemos. El confinamiento ordenado en Estados Unidos. Los gobernadores estadounidenses, en su mayoría demócratas, paralizaron la economía norteamericana con los efectos negativos que han ocurrido hasta el día de hoy: Estados Unidos ha alcanzado la cifra de 40 millones de desempleados. Es cierto, en el país del Norte existe el seguro de desempleo, pero también es cierto que el Departamento de Trabajo ha sido incapaz de procesar esas solicitudes de empleo al mismo tiempo. Se calcula que un porcentaje significativo de esa cifra alarmante no ha recibido aún ningún tipo de ayuda efectiva por parte del gobierno. Es evidente que con esa tasa de desempleo, al igual que lo afirmamos un par de semanas, el triunfo de Trump ya no está garantizado.

Este es un dato importante. El presidente de Estados Unidos interpretó el confinamiento ordenado por los gobernadores demócratas como un golpe bajo contra su entonces ascendente candidatura. Una vez que el presidente notó cómo su candidatura se derrumbaba piedra sobre piedra, decidió cambiar sus planes.

Así las cosas, el 13 de mayo a través de su cuenta de twitter, Trump escribió “Obamagate”. Con este vocablo Trump nos anunciaba el inicio del escándalo que lleva el mismo nombre y cuya finalidad consiste en revelar al mundo una serie de datos confidenciales que comprometían a políticos en diversos actos de corrupción. La finalidad era asestar el golpe final unas semanas antes a la elección de noviembre. Si este golpe se combinaba con una reapertura rápida de la economía, con un electorado polarizado y un rival desprestigiado, Trump recuperaba la seguridad de su triunfo electoral. Carro completo.

La chispa que haría arder la dinamita se encendió el 25 de mayo. El hecho es de todos conocidos. Un video popularizaba la muerte de un afroamericano en medio del caos social.

Un hecho sin parangón: El lunes 1 de junio la Casa Blanca apagaba sus luces. Dentro de la misma, Donald Trupm se refugiaba dentro de un bunker contra ataques nucleares. Ese mismo día #Anonymous revelaba información confidencial sobre varios personajes importantes. Con esta inesperada aparición, la red de hackers le daba un nuevo cambio a la situación.

Por otro lado, los demócratas se pueden fortalecer en la comunidad afroamericana, ya que en vista de los hechos anteriores, resulta viable que esta comunidad vote por el candidato Biden, pues uno de los efectos de los disturbios fue el regreso del tema del #Racismo en Estados Unidos. No sabemos si las revelaciones de Anonymous son ciertas o falsas. En este contexto, lo que realmente importa es el uso que se está dando al estado de cosas para efectos electorales. Recuérdese que una noticia gana su realidad cuando la mayoría de la gente cree que ésta es verdadera. Es evidente que las elecciones en nuestro país vecino es una guerra entre dos frentes que se atacan con todo. En una guerra, lo que menos existe es la ética.

Finalmente, es escenario que actualmente enfrenta Estados Unidos, me recuerda que EL INDIVIDUO HA PERDIDO SU “VIRTUD PÚBLICA”, O SEA, SU PROYECCIÓN COMO MIEMBRO REGULADO POR NORMAS ÈTICAS. EL ESTADO SE HA VUELTO SORDO A LOS IMPULSOS DE SUS CIUDADANOS. URGE RECUPERAR EL SENTIMIENTO DE HERMANDAD, TANTO CON LOS DEMÁS SERES HUMANOS COMO CON LA NATURALEZA, SIN TENER QUE RENUNCIAR A LA RAZÓN COMO NORMA SUPREMA DE NUESTRA CONDUCTA.

Por Lic. Francisco Javier Rodríguez 
Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales.
Coparmex Metropolitano.

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