Elecciones Parlamentarias en Israel: Alerta Ambar en Palestina

Elecciones Parlamentarias en Israel: Alerta Ambar en Palestina

El pasado 9 de abril se celebraron anticipadamente elecciones parlamentarias en Israel, ya que esa jornada electoral estaba prevista hasta el mes de noviembre. Sin embargo, los comicios fueron anticipados a causa de un acuerdo decidido por los líderes de la propia coalición del gobierno de Israel. Cabe mencionar que uno de los factores que propició ese acuerdo se debe a la crisis política en que se ha envuelto el primer ministro Benjamín Netanyahu a causa de las investigaciones en su contra por supuestos actos de corrupción.

La contienda se limitó a la elección entre dos candidatos. El primer aspirante es el actual primer ministro Benjamín Netanyahu que representa el partido “Likud”, y el segundo candidato fue el ex jefe del Estado Mayor de las fuerzas de Israel, Benny Gantz que representó a la coalición electoral conformada por cuatros partidos de centroderecha denominada “Azul y Blanco”.

El actual primer ministro israelí resultó ganador en estos comicios para dirigir el destino de Israel durante los próximos cinco años.

En cuanto al problema palestino-israelí, ambos candidatos coinciden en su simpatía por el sionismo y en el hecho de defender los territorios ocupados por Israel desde 1967, esto es, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán y mantener “el bloqueo y el cerco permanentes” en la Franja de Gaza.

Asimismo, ambos candidatos coinciden en el tema del acuerdo nuclear iraní que rechazan categóricamente porque resulta contrario a la seguridad y los intereses de Israel, ya que la seguridad de las fronteras israelíes siempre serán prioridad para el gobierno.

Sin duda, el apoyo de la derecha estrechamente relacionada con el movimiento sionista ha sido fundamental para el triunfo y la garantía de las prioridades del nuevo gobierno israelí cualquiera que haya sido el candidato ganador, pues según se advierte, el apoyo que recibió el candidato ganador deriva de los ciudadanos identificados con el movimiento sionista.

Otro factor importante consistió en la iniciativa de Netanyahu de promover candidatos a la Suprema Corte identificados con la ideología conservadora. Los planes de estudio escolares implementados durante su gobierno fueron orientados en dirección sionista y etnocèntrica, evitando la pluralidad social y cultural de Israel que no se compone únicamente por judíos, sino que también existen otras minoría como los árabes o los drusos. 

En general,  las encuestas mostraron que todos estos factores favorecieron el resultado de la elección.

No obstante lo anterior, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) manifestó que en los comicios del martes 9 de abril: "Israel ha elegido el conflicto permanente. Desafortunadamente han elegido mayoritariamente candidatos que están claramente comprometidos con mantener el statu quo de opresión, ocupación, anexión y desposesión en Palestina, y aumentar el asalto en los derechos humanos y nacionales palestinos", expresó  en un comunicado  Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP.

Así las cosas, recuérdese que el presidente Donald Trump ha hechos varios pronunciamientos pro-israelíes a pesar de que sus antecesores nunca se atrevieron a ello. En el mes de diciembre del 2017 el presiente Trump reconoció a Jerusalén como capital de Israel. En el mismo sentido, el gobierno de Trump reconoció hace unas semanas la soberanía territorial que Israel ejerce sobre los Altos del Golán. La mayoría de los expertos y los representantes palestinos coinciden en que esos pronunciamientos son contrarios a los derechos de Palestina y la legislación internacional.

Esas son las dos tendencias resultantes de las elecciones israelíes celebradas el pasado 9 de abril. Al margen de ambas posturas, debemos referir que la realidad nos informa que al día de hoy Israel no se ha abstenido de acatar las distintas resoluciones de la ONU en el sentido de desalojar los territorios ocupados desde 1967, se niega a reconocer los derechos humanos de los palestinos, su ejército sigue realizando acciones de administración y vigilancia desde hace más de 50 años, se derrumban las casas de los palestinos del Este de Jerusalén; los toques de queda, los bombardeos y los apagones masivos en la Franja de Gaza en la actualidad tampoco han cesado. 

Ante esas circunstancias resulta muy difícil que se logre un tratado  de paz entre Israel y los palestinos, pese a que Donald Trump afirma que la victoria electoral de Netanyahu propicia el ambiente adecuado para firmar de una vez por todas un acuerdo de paz. 

 Ese entorno resulta inadmisible para las negociaciones con Israel, estancadas desde hace 20 años; por el contrario, se deben favorecer los acuerdos que sustentan la propuesta de dos Estados en base a las fronteras del territorio árabe capturado por Israel en la guerra de 1967 con intercambios de territorios acordados mutuamente.

Es necesario crear disposiciones de seguridad suficientes, una solución justa para los refugiados palestinos e iniciar negociaciones para resolver el destino de Jerusalén cuya parte oriental ocupada es reclamada por los palestinos como su capital; de lo contrario la estabilidad y la seguridad de la región quedará en entredicho y sin ninguna garantía para sus habitantes no judíos.

Esperamos que los líderes de Estados Unidos e Israel retomen las negociaciones para la paz suspendidas desde hace más de 20 años en base al reconocimiento de la existencia, los derechos y la dignidad de los palestinos. Un acuerdo de paz palestino-israelí sólo es viable en esas circunstancias.

Lic. Francisco Javier Rodríguez.
Presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales
de Coparmex Metropolitano.

Comisión de Asuntos Internacionales de Coparmex Metropolitano

Si te interesó lo que acabas de leer, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter, Google+ y puedes suscribirte AQUÍ a nuestro newsletter.

Atrévete a innovar